miércoles, 20 de abril de 2011

Eyes on fire.

Dicen que somos dos en un sólo cuerpo, y ahora que lo pienso llevan razón.
Ella llora de amargura por que no entiende la vida, y yo río a carcajadas por que la vida me hace gracia. Ella está encerrada en un cristal, y yo soy tan libre que a veces me encarcelan. Ella gime de placer, y yo gimo por no poder estar allí. Ella es perfecta, y yo soy perfectamente imperfecta. Ella guarda los modales, y yo doy vueltas hasta que me guardan de nuevo en la caja de embalaje. Ella es sensible y sosegada, y espera su momento, yo corro a la velocidad de la luz para encontrar la sensibilidad en algún lugar. Ella escucha música para sentirse viva, y yo hago que la música vuelva a la vida. Ella ha enloquecido por sentir lo que debería ser mi dolor, y yo he quedado insensible de tanto amar. Ella se da cabezazos contra la pared por que el pecho le arde, por que las heridas nunca le cicatrizarán y desearía escapar, y yo únicamente la miro intentando entender qué son los sentimientos.
Somos dos personas totalmente distintas metidas en un cuerpo, cuando ella está cansada de mostrarse al público cambiamos las tornas y ella se pone detrás, y yo delante.
Yo soy ella, y ella es yo. Somos una turnándolos por el poder de un cuerpo.

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